Hola Oracanes, hoy os quiero hablar de agresividad, el problema de conducta canina al que hay que prestar más atención, ya que puede acabar produciendo daños físicos a otros  animales o a personas. 

Dicho esto no hay que olvidar que la conducta agresiva es natural y forma parte de los mecanismos de defensa de los animales, y es además una forma de comunicación ante situaciones en las que el perro no se siente cómodo, tiene miedo o no sabe cómo tiene que actuar, entre otras múltiples posibilidades.

Por eso entender qué está tratando de decirte tu perro cuando se pone agresivo, atender a las amenazas previas a una posible agresión y buscar la causa está en tus manos. 

No te estoy animando a que afrontes el problema de un perro agresivo tú solo ya que además de peligroso el resultado puede ser justo lo contrario a lo que buscabas, sin embargo tener algunos conocimientos de etología , y del comportamiento de tu perro en particular, te ayudarán a interpretar sus señales y comunicarte mejor con él.

Reforzarás el vínculo entre ambos, desarrollareis una relación basada en el respeto y la confianza mutua y podrás prever los comportamientos agresivos o dominantes antes de que se conviertan en un problema difícil de manejar.

LOS AVISOS PREVIOS A UNA AGRESIÓN

Cuando hablamos de agresividad, nos vienen a la cabeza situaciones que implican peleas, lucha y violencia. Sin embargo hay otras señales que debemos tener en cuenta:

Erizamiento del pelo, la cola en estado de alerta,  gruñidos, enseñar los dientes,  la boca medio abierta, las orejas erectas y hacia adelante… Todas son señales que nos permiten ver que nuestro perro no se siente cómodo, tiene miedo o no sabe cómo actuar ante una situación determinada.

Por eso es tan importante prestarles atención y no confundirlas con rasgos de personalidad del animal.

Aunque las hay son muy raras las veces en las que un perro muerde sin haber dado antes ninguna señal de aviso. A eso se le llama agresividad impulsiva y es la más complicada de tratar porque resulta imprevisible y en muchas ocasiones, su causa tiene que ver con un problema de salud y no de comportamiento.

Pero por lo general, un perro que muerde lo hace porque ha avisado que algo le estaba incomodando y sus señales de aviso han sido ignoradas. Es muy importante que sepas reconocerlas para evitar accidentes. Aquí tienes los estadios más claros por los que pasa un perro antes de moder:

    1. Comienza a ponerse nervioso no para de rascarse y empieza a olfatear el suelo de un sitio a otro.
    2.  Nos dice que está estresado:  el jadeo, las pupilas dilatadas, el pelo del lomo erizado, los ojos abiertos o los temblores son señales muy claras de estrés en los canes.
    3. Cuando se prepara para el ataque el perro gruñe y enseña los dientes. Y aunque esta es una parte del lenguaje canino que casi todo el mundo entiende, hay que tener especial cuidado en el caso de las interacciones entre niños y perros. Algunos pequeños se confunden al creer que un perro está sonriendo cuando muestra los dientes.
    4. El paso final, como podemos imaginar, es la embestida y la mordida.

Es importante que siempre estés muy atento a los movimientos del animal y a todos sus gestos, para evitar posibles accidentes. Enseñarle a un perro que muerde a usar otra estrategia diferente a la agresividad frente a las posibles amenazas que percibe en el entorno, pasa por saber percibir las señales de lenguaje canino que emite.

Tipos de agresividad

 Agresividad por miedo:  Muchas veces un perro que se ve amenazado por algo que le produce un estado de miedo y no  es capaz de eludir o evitar puede responder de manera violenta. 

Agresividad por posesión es muy común encontrar este tipo de reacciones agresivas cuándo un perro defiende su comida, juguetes.. o cualquier otra cosa que sea muy apetecible para él y  de esta manera trata de defenderlo.

Agresividad por territorio: Aparece cuando el perro defiende el  territorio o núcleo familiar, y va dirigida tanto a personas como perros u  otros animales.  este tipod e agresividad es muy común en perros que están en finca o en perros que defienden a los dueños, ya sea por tenerlos en brazos o por acercarse a  ellos. 

Agresividad por el juego: Este tipo de agresión aparece normalmente en perros más bien jóvenes y  que juegan de manera descontrolada a veces y cuando la excitación y  motivación se elevan puede producirse una discusión y producirse una  agresión. 

Por eso es importantísimo enseñarle desde muy pequeño pautas de  juego, la enseñanza de la mordedura y muy importante escoger bien el  tipo de juego ya que si hay este problema no es bueno jugar con tu perro  al “tira y afloja” por ejemplo. 

Agresividad por dominación: Este tipo de agresividad ocurre cuándo tu perro piensa que pude decidir sobre lo que ocurre en casa, es decir, cuánod se cree el  líder de la “manada”

Agresión desviada: Este tipo de agresiones son las que se producen hacia  un objeto, persona, animal que no es la causa de la excitación agresiva,  que quiere decir esto, pues que el estímulo inicial que está causando esa  excitación y conducta agresiva no está al alcance en este caso y toda esa  excitación y estrés, frustración se ve redirigida hacia algo que si que está  a su alcance y se produce la agresión hacia él. 

¿CÓMO TRABAJAR EL PROBLEMA?

Cuándo veas que tu perro reacciona de manera agresiva es importante que recuerdes estas pautas:

    • Lo primero es identificar la causa que provoca ese  comportamiento.  Sólo si sabes qué es lo que provoca ese comportamiento  podrás evitar y prevenir que se repita la misma situación.
    • Es importante demostrar seguridad, utiliza la correa, el collar y si es necesario un  bozal, para que no haya daño ninguno.
    • Distraer la atención de aquello que está produciendo la respuesta  agresiva. 
    • Alejarte con cuidado de lo que está produciendo la respuesta y  conseguir que el perro se relaje, si es necesario se puede utilizar  sistemas de control como los trasportines. 

Sin duda es el momento de trabaja la obediencia.  Debes tener el control sobre tu perro para poder manejar situaciones  complejas. 

Y sobe todo, nunca trates de controlar la agresividad con más agresividad, esto  producirá más tensión en la situación y se puede agravar el  problema.

Cuando vives episodios de agresión es muy común que miedo, inseguridad o frustración se apoderen de nosotros y ello nos lleva a no pensar con  claridad y menos aún a actuar de la mejor forma para conseguir controlar  la situación. 

Una  de las claves del éxito del tratamiento de agresividad y es saber estar  CALMADO. 

Con este estado de ánimo en nosotros y un buen manejo en la toma de  decisiones y control del perro serán lo que va hacer que tu perro empiece  a dejar la agresividad y puedas empezar a habituarlo a esas cosas que le  producen esa reacción agresiva. 

Confiar en uno mismo es el comienzo de un cambio. 

 

Existen muchos motivos diferentes para las agresiones. Como son tan complejas, y dado que las consecuencias potenciales son muy graves, os aconsejo poneros en manos de  un profesional para conocer bien la situación que tenéis en  vuestro caso. 

Así que, si crees tener un problema o saber más de este trabajo  educacional pídenos consulta y haremos un plan de entrenamiento  personalizado para tu caso. 

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